AUTOMOCIÓN

La automoción como concepto es algo que existe desde hace más de un siglo ya que el primer automóvil vio la luz hacia el año 1886, impulsado por su creador Karl Friedrich Benz. ¿Os imagináis ya que marca actual fundó el inventor?
Después de 24 años, en 1910, Henry Ford comenzó a fabricar automóviles en serie con la primera cadena de montaje, hecho que supuso una gran revolución en la industria automovilística, pues el innovador sistema -que poco tiene ya que ver con los actuales-, permitió en su momento, alcanzar cifras de producción extraordinarias.
Además, la pasión por el automóvil también ha sido extendida al mundo del deporte, pues la primera carrera de coches, en la cual también participaron vehículos a vapor, se realizó en 1887 desde París hasta Versalles. A partir de esa época ya se comenzaron a organizar diversas competiciones tanto en EE.UU. como en otros países. Actualmente, las carreras de coches más populares a nivel mundial podrían ser las de Fórmula 1.

Hasta el momento han aparecido infinidad de marcas en el sector de la automoción dedicadas a la producción de vehículos, llegándose a alcanzar la friolera cifra de 376 fabricantes distintos, de los cuales muchos ya no existen o han centrado su producción en otro tipo de vehículos, como por ejemplo las motocicletas, ciclomotores, vehículos para el transporte de mercancías o maquinaria industrial. Las principales marcas fabricantes de coches en el sector automovilístico se reducen a un total de 40, las cuales encontraremos sin dificultad en los
desguaces.
Otro producto directamente relacionado con la automoción, pues sin él serían prácticamente imposibles los desplazamientos, es el combustible o el tipo de alimentación con el que cuenta cada motor. En la actualidad la mayor parte de los automóviles funcionan a base de carburantes derivados del petróleo y del gas natural, como la gasolina, el gasóleo, gases licuados del petróleo (butano y propano), gas natural vehicular o gas natural comprimido. En algunos países también se utilizan biocombustibles como el bio-etanol y el bio-diésel.
En las últimas décadas hemos visto también como los tipos de alimentación alternativos y más ecológicos han ido ganando terreno, hasta llegar a convertirse en el objetivo principal de desarrollo de cualquiera de las principales marcas fabricantes. Por ello, el accionamiento eléctrico e híbrido y los motores propulsados por hidrógeno están en el punto de mira, como vía para reducir los inconmensurables niveles de emisiones de CO2 a la atmósfera.
mitsubishi electric
En la actualidad, el sector de la automoción se está viendo seriamente afectado por la gran recesión económica que se sucede a nivel mundial, ya que el consumidor no tiene los suficientes medios económicos como para hacer frente a los gastos que ocasiona la renovación de un vehículo, algo que está haciendo descender de forma preocupante los niveles de matriculaciones anuales. Indirectamente, esto también afecta a la producción en las fábricas, pues al disminuir la demanda también disminuye la producción y con ello se reducen los puestos de empleo necesarios para gestionar cada una de las plantas productoras.
También han surgido cambios en el mercado de ocasión o en la venta de vehículos de segunda mano. Pues en estos momentos por cada coche nuevo que se compra, ya se han vendido 4 coches usados. Esto está creando dos nuevas tendencias, una que afecta a los compradores y otra a los vendedores, pues los compradores buscan coches cada vez más antiguos y económicos, mientras que los vendedores se centran en dar salida a unos vehículos que hace algunos años hubieran sido enviados al
desguace sin más.
La situación es complicada, ya que el que se vendan más coches usados que nuevos y sobre todo cuando éstos últimos exceden los 10 años de antigüedad, está provocando un rápido envejecimiento del parque automovilístico con todo lo que ello conlleva: una mayor siniestralidad debido a la falta de los últimos sistemas y avances en seguridad, además de una mayor contaminación provocada por los vehículos que no incorporan catalizador y por tanto emiten elevados niveles de CO2 a la atmósfera. La antigüedad del parque automovilístico empresarial se ha visto incrementada por el hecho de que muchas empresas medianas, pequeñas e incluso los autónomos se han visto obligados por la crisis a aplazar el periodo de renovación de sus flotas, contribuyendo a engrosar la cantidad de vehículos en circulación que deberían haberse renovado, o en el peor de los casos darse de
baja definitiva en la Dirección General de Tráfico (DGT) y ser enviados al
desguace para convertirse en
chatarra.
Y ¿Qué se puede hacer al respecto? La verdad es que toda ayuda es poca. Desde hace algunos meses y tras la finalización de las subvenciones directas a la compra de automóviles nuevos y menos contaminantes, la
Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam) ha abogado en diversas ocasiones, por la implementación de un nuevo plan de achatarramiento, o un plan de ayudas directas similar al extinto Plan 2000E, a través del cual sea posible eliminar de la circulación aquellos vehículos que son más antiguos y perjudiciales para el medio ambiente.
De esta forma y gracias a las subvenciones proporcionadas por el Gobierno, también sería factible incrementar la seguridad víal en nuestras carreteras, pues contaríamos con automóviles más fiables.